viernes, 17 de octubre de 2008

Olvido lento

Empollaré la tristeza en un nido de dudas,
enredo de serpientes danzantes,
maraña de recuerdos.

Incubaré una melancolía inmensa
en su huevo de memorias alborotadas,
en su cascarón de piedra.

Las criaré con nostalgia de tus manos exactas
explorando mis rincones,
robándome peces príncipes;
de nuestros cuerpos fusionados
exhibiendo su danza
frente al espejo;
de tus ojos cansados
montados en mi mirada,
galopando lento.

Y daré a luz un olvido pausado,
un desamor forzoso,
vástago endeble,
retoño que de a poco se integra,
tropieza,
se incorpora,
titubea,
se endereza,
observa,
evalúa,
y echa a andar.

(Escrito en abril de 2007)

No hay comentarios: